
El uso de Vehículos Operados Remotamente (ROV) permite la inspección visual submarina detallada de sistemas de fondeo en centros de cultivo. Estas unidades verifican puntos críticos de desgaste, fatiga y corrosión, evaluando la integridad estructural de las líneas y anclajes sin necesidad de sumergir buzos en etapas preliminares.
Nuestros equipos están diseñados para operar en diversas condiciones marítimas, alcanzando profundidades de hasta 300 metros y entregando información técnica confiable para la toma de decisiones.